Me dio una llave roja de plástico,
me dijo que no la pediera,
que era importante,
la guardé en mi bolsillo
entramos a una casa
donde había mujeres bebiendo café,
la mayoría conversaban entre ellas
mientras nos observaban con cara de pocos amigos.
Ella fue al baño mientras yo traté de sentarme
en una de esas viejas mesas
lejos de esa tías renegonas
Una chica linda me dijo ¿qué va a a tomar? ,
-algo fresco-le dije.
y me llevó a una mesa de marmol
con sillas de metal de la época de Maria Antonieta,
me senté sola
pero ya no gresesaste,
vino un tipo joven
aunque con voz agrietada
se sentó, sacó un diario
y me leía las noticias
daba sus opiniones
yo le escuchaba,
sonreía pero no sé por qué